Sin duda las relaciones emocionales con nuestros amigos, familiares, parejas, están regidas por reacciones químicas internas, por conexiones que se realizan a través de nuestras neuronas espejo, de las sustancias químicas que segrega nuestro cerebro para hacernos saber si estamos en sintonía con la otra persona, si nos genera estrés su presencia, o si nos empapamos de su malestar, como personas extremadamente empáticas que somos.

Para mí, todo esto es pura química sensible, y por ello es importante mantener el equilibrio de las reacciones para asegurar nuestro bienestar y compartirlo con los demás, creciendo y enriqueciéndonos mutuamente.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies