¿Debo contarle a mi peque que es PAS?

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Esta es una pregunta que recibo muy a menudo cuando los padres confirman que su hijo es un niño/a con #ALTASENSIBILIDAD, también me lo preguntan los adultos cuando de repente se descubren a sí mismos al conocer la existencia del rasgo y dan respuesta a todas esas cosas que sentían y vivían sin encontrarles explicación.

El caso de nuestros hijos es un poco diferente (abordaré el tema en adultos en otra ocasión, pero te dejo este POST para que lo revises mientras tanto) porque ellos son pequeños, y no tienen la madurez y experiencia necesaria para procesar o comprender según qué cosas y muchas veces no tenemos claro si será un perjuicio o beneficio para ellos saberlo, nos preocupa si contárselo a ellos va a ser para peor o para mejor, y aquí es donde quiero plantearte que reflexiones para encontrar tu respuesta.

Primero debes preguntarte qué significa para tí descubrir que tu hijo/a sea PAS, si ha sido un alivio, una nueva perspectiva para ver la vida y la infancia o un tema que te genera aún más inquietud o preocupación que antes de saberlo por la incertidumbre que te genera la novedad. Porque eso será lo que transmitas a tu hijo/a al contárselo.

Lo siguiente que debes reflexionar es si para ti la ALTA SENSIBILIDAD es la respuesta a TODO o si es una parte más de tu hijo/a y no le definen al 100% como el resto de sus características (ser blanco, negro, alto, bajo, rubio, niño, niña…).

Te comento esto porque una de las reacciones más comunes que veo en las asesorías personales y los talleres son creencias erróneas de este tipo. Creer que por ser PAS nuestro/a hijo/a está “destinado/a” a sufrir siempre, temer que esa “etiqueta” le pese sobre los hombros. Y por esto es importante cambiar nuestra visión en este sentido.

No es necesario que sientes a tu hijo/a un día para darle la “noticia de tu descubrimiento”, pero puedes ir explicándole qué significa ser una persona altamente sensible cada vez que por su rasgo experimente algo que no comprende. Por ejemplo cuando se sobrecoge al ver a un mendigo en la calle, cuando le invade la rabia ante las situaciones de injusticia, cuando de repente se siente muy agobiado/a en una reunión familiar y no entiende por qué quiere salir corriendo de ahí si deseaba mucho asistir. Puedes explicarle que su cerebro recibe mucha más información, que poco a poco irá aprendiendo a gestionarla y que le acompañarás a hacerlo juntos. Que ser así de sensible también le aporta la capacidad de apreciar la belleza en pequeñas cosas, de empatizar con los demás y prestarles ayuda, y que puede ser un regalo si aprende a conocerse. En el fondo se trata de eso, de que cuanto más sepa de si mismo/a para comprenderse y desarrollarse mayor será su bienestar. 

Así que mi consejo es que si tu acabas de descubrirlo y aún tienes dudas, sientes miedo o no tienes muy claro cómo funciona exactamente el rasgo y qué implica, esperes a estar más preparada para ir hablándolo y aprendiendo juntos.

Que ser PAS no sea la justificación a todo, sino un motivo más para sentirse agradecido/a con la vida y aportar lo mejor de sí mismos al mundo.

Y si descubrir su alta sensibilidad ha sido un motivo de alegría y alivio tras algún arduo camino de incertidumbre y luchas médicas o escolares quizá contárselo sea la liberación sea lo que todos estabais necesitando.

Si quieres contarme cómo lo has hecho con tu pequePAS puedes dejarme un comentario y compartir el post para que sea de ayuda a más personas.

Un abrazo

Noelia.